Gobierno corporativo

8 recomendaciones para mejorar las evaluaciones de los consejeros

Regularmente recordamos la importancia e influencia del Consejo de Administración en los resultados de la compañía. En este sentido, el Consejo tiene que cumplir con los objetivos establecidos en relación a la creación de valor, mejora del gobierno corporativo y supervisión del riesgo y rendimiento. Un alto rendimiento agrega un valor considerable a la compañía, mientras que el bajo rendimiento tiene el potencial de desencadenar situaciones desastrosas. Por este motivo, analizar y mejorar las evaluaciones de los consejeros ha de establecerse como una prioridad.

Eso sí, hacerlo no es una tarea sencilla, especialmente cuando existe una falta de voluntad, no se le otorga a esta cuestión la prioridad que merece o existen recursos limitados.

Por este motivo, a continuación, vamos a repasar las 8 recomendaciones dadas desde Diligent para mejorar las evaluaciones de los consejeros además de animarle a este documento.

Recomendaciones para mejorar las evaluaciones de los consejeros

Antes de revisar estas recomendaciones, cabe destacar que la búsqueda de un gobierno corporativo moderno pasa por sobreponerse a los desafíos que presenta mejorar las evaluaciones del Consejo. No obstante, hacerlo genera beneficios tales como la mejora del gobierno corporativo, y la consiguiente mejora de los resultados de la compañía. Por ello, se debe llevar a cabo una evaluación estratégica, sencilla y positiva para las partes interesadas, siguiendo las 8 recomendaciones que vemos a continuación:

1.       Cambia el mensaje

Uno de los principales obstáculos que surgen cuando se pretende evaluar a los miembros del Consejo es la falta de voluntad para participar en la revisión. Por ello, es importante cambiar el mensaje, de forma que dicha revisión no sea percibida como una crítica, sino más bien como todo lo contrario: una oportunidad para mejorar.

Ahora bien, decirlo es más sencillo que hacerlo, por lo que es importante definir muy bien qué mensaje va a trasladarse a los participantes. Además, se debe apelar al compromiso y motivación de los consejeros para construir un Consejo más sólido, en beneficio personal y de la organización.

Por otro, cabe mencionar la importancia del liderazgo: este tipo de cuestiones requieren la influencia de personas capaces de impulsar a los demás miembros. Y, por último, se deben utilizar herramientas que garanticen a los consejeros la máxima confidencialidad.

2.       Definir el alcance y objetivos de la evaluación

La segunda recomendación consiste en establecer el alcance y objetivos de la evaluación, en vistas a alinearlos con los objetivos de la compañía. Por ejemplo, se pueden revisar la contribución del Consejo a un aspecto particular de las actividades de la compañía, la efectividad del liderazgo o el proceso de sucesión.

En cualquier caso, la clave está en que dichas evaluaciones sean relevantes y produzcan información procesable, que después será utilizada para la toma de decisiones.

3.       Publique un ciclo de evaluación y cúmplalo

Una vez conseguida la implicación de los participantes en la evaluación, y el reconocimiento de que esta práctica mejorará el gobierno corporativo de la organización, recomendamos adoptar un cronograma, y cumplirlo de manera estricta. Eso sí, dicho cronograma debe ser realista, y se debe adaptar a las necesidades particulares de cada compañía. Es decir, se tienen que tener en cuenta las limitaciones de tiempo o recursos que pueda tener la compañía.

4.       Simplifique el proceso y reduzca el coste

Ya hemos explicado la importancia de que los participantes se comprometan con estas evaluaciones de los consejeros. Ahora bien, dicho compromiso se irá diluyendo poco a poco, por lo que se recomienda simplificar dicho proceso. Y, para conseguirlo, se necesita utilizar herramientas adecuadas.

Además, llevar a cabo estas evaluaciones con soluciones especializadas en agilizar las evaluaciones permite también reducir los costes y mejorar el compromiso de los participantes, por ejemplo, a través del establecimiento de plazos.

5.       Haga preguntas que requieran reflexión

Otro de los obstáculos principales en la evaluación de los consejeros es la tendencia a “marcar casillas” para finalizar la encuesta lo más rápido posible. Para evitar que esto ocurra, se deben plantear preguntas que requieran una consideración y respuesta reflexiva, especialmente en las entrevistas individuales entre el presidente y los consejeros que formen parte del proceso de evaluación.

6.       Haga uso de la inteligencia que ya existe

Ninguna organización tiene recursos ilimitados para dedicar a las evaluaciones, por lo que tiene más sentido utilizar la inteligencia y recursos de los que se dispone como parte de la revisión. Por ejemplo, analizando los datos relativos al número de reuniones a las que asiste un consejero, sus aportaciones en estas, las visitas a la empresa o las oportunidades de captación aceptadas se puede conocer el desempeño y compromiso de un miembro.

En este sentido, tan solo es necesario utilizar la herramienta de captación de datos acertada.

7.       Producir acciones y llevarlas a cabo

Aunque el proceso y los detalles de la evaluación sean confidenciales, los resultados y las acciones que se apliquen no pueden serlo. Por el contrario, se tienen que comunicar de manera transparente dichas acciones. De esta manera, los participantes pueden conocer que la evaluación de los consejeros ha sido efectiva y necesaria.

Por otro lado, una vez identificadas las acciones, se debe crear un plazo para su finalización. Y, por supuesto, es esencial que estas sean monitorizadas desde su puesta en marcha hasta su finalización, garantizando la integridad del proceso de evaluación. Además, recomendamos informar a los participantes sobre la evolución y proceso de estas acciones.

8.       Evaluar la evaluación

Una vez finalizada la evaluación, es recomendable evaluar la evaluación. Es decir, ofrecer a los participantes la posibilidad de dar su opinión al respecto de la evaluación de los consejeros. Y, aunque esto pueda parecer menos relevante, lo es en vistas a mejorar las futuras evaluaciones que se lleven a cabo.

Por último, recordamos la importancia de utilizar las herramientas adecuadas, siendo estas imprescindibles para lograr la eficacia de las evaluaciones de los consejeros, reduciendo la carga administrativa, consiguiendo que las encuestas sean menos pesadas y facilitando la toma de decisiones en base a datos fácilmente extraíbles.

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