Gestión de crisis

La gestión de riesgos en la cadena de suministros

La economía mundial está más conectada que nunca, lo que genera grandes beneficios a las empresas que operan en todo el mundo. Sin embargo, ni siquiera estas entidades están exentas de amenazas como las que hemos tenido que afrontar estos últimos años, y que han aumentado considerablemente el riesgo de la cadena de suministros.

Nos referimos a amenazas tales como la pandemia actual que estamos atravesando, o la salida del Reino Unido de la Unión Europea (Brexit), que han puesto de manifiesto la necesidad de centrar aún más esfuerzos en la cadena de suministros, como elemento crítico de toda organización.

Ahora bien, ¿qué riesgos afectan a la cadena de suministros? ¿Cómo puede una empresa gestionar dichos riesgos durante la crisis del Covid-19 u otras como la del Brexit? ¿Cómo puede una empresa desarrollar un plan de gestión de riesgos exitoso? ¿Qué solución es la más adecuada? A continuación, explicaremos en qué consiste exactamente la gestión de riesgos de la cadena de suministros, para posteriormente responder a cuestiones como las planteadas.

A modo de definición, se entiende por gestión de riesgos de la cadena de suministros al proceso aplicado por las empresas para identificar, evaluar y mitigar aquellos riesgos a los que se enfrenta su cadena de suministros.

Según el Informe de resiliencia de la cadena de suministro de 2021, publicado por el Business Continuity Institute (BCI), el 2020 ha sido, en comparación con el resto de años en los que se ha publicado este mismo informe, el año con mayor número de interrupciones de la cadena de suministros. Lógicamente, como consecuencia del Covid-19. No obstante, otros problemas han causado, y seguirán causando, interrupciones dentro de las cadenas de suministros de las organizaciones que operan a nivel nacional y mundial.

Ahora sí, en cuanto a los riesgos que amenazan a la cadena de suministros de una compañía, caben destacar dos cuestiones fundamentales: por un lado, la existencia de dos tipos de riesgos (los internos y los externos, que veremos más adelante). Y, por otro, que, como consecuencia de la globalización, cada vez son más los riesgos que amenazan a las organizaciones.

En relación a esto último, caben destacar dos de los ejemplos más destacados de estos últimos años: el Brexit y el Covid-19. Ambos se han caracterizado fundamentalmente por la incertidumbre que han generado, obligando a multitud de entidades a reorganizar o afrontar cambios en su cadena de suministros.

No obstante, también cabe destacar que, aunque los riesgos son numerosos y muy variados, cuando una empresa conoce su funcionamiento y desarrolla relacionas de calidad con sus proveedores, está en una mejor situación para afrontar cualquier irrupción o crisis que pueda aparecer.

Tipos de riesgos de la cadena de suministros

Como ya hemos señalado, existen dos tipos de riesgos que afectan a la cadena de suministros. Por un lado, los internos, que son aquellos que proceden de fuentes internas. Y, por otro, los externos, que por el contrario provienen de fuentes externas, y que, generalmente, son más difíciles de predecir.

Para poder comprender mejor ambos tipos de riesgos, ofrecemos algunos de los ejemplos más frecuentes dentro de cada categoría:

Riesgos internos de la cadena de suministro

Algunos de los riesgos más frecuentes, provocados por fuentes internas, son:

  • Riesgos provocados por fallos en las operaciones, como puede ser no poder fabricar las unidades establecidas a consecuencia de una avería.
  • Riesgos derivados de cambios en el personal, como por ejemplo perder a un miembro clave del equipo, y no haber planificado su sucesión con anterioridad.
  • Riesgos derivados de deficiencias en los procesos de cumplimiento, como aplicar un proceso de continuidad empresarial poco sólido.
  • Riesgos derivados de la mala planificación interna que conllevan un excedente de producto o la falta de producto/materias primas para su fabricación.

Riesgos externos de la cadena de suministro

Los principales riesgos externos que amenazan la cadena de suministros son:

  • Una demanda impredecible, así como una mala planificación. Este riesgo se vio especialmente a principios del año pasado, cuando estalló la crisis del Covid-19 y las consiguientes restricciones.
  • Riesgos para suministrar determinados volúmenes, como resultado de demandas impredecibles, fallos en la producción o proveedores o factores políticos o ambientales, entre otros.
  • Sufrir un ciberataque. Se debe prestar una especial atención a este riesgo, que cada vez es mayor, especialmente ahora que prima el teletrabajo. No obstante, recordamos que escoger la solución adecuada permite a las empresas reducir al mínimo las posibilidades de sufrir un ataque cibernético que afecte a su cadena de suministros.
  • Falta de control de la cadena de suministros. En este sentido, recordamos que se espera la entrada en vigor de un requisito de diligencia debida para el 2023.
  • Y, además de los anteriores, existen otros muchos riesgos, como los desafíos de comunicación, el aumento de los plazos de entrega (como consecuencia de la globalización), las fluctuaciones del tipo de cambio o los cambios regulatorios o legislativos.

En relación a este último punto, caben destacar los cambios legislativos provocados por la salida del Reino Unido de la UE, así como los cambios asociados al teletrabajo, que no han dejado de sucederse este último año, e incluso los asociados a la nueva legislación de ESG de la UE.

Y, ¿qué pueden hacer las empresas para evitar tales riesgos en su cadena de suministro?

Pasos para desarrollar un plan exitoso y mitigar estos riesgos

La globalización presenta ciertos riesgos para la cadena de suministros de las empresas que operan a nivel nacional e internacional, como ya hemos visto. Por lo tanto, afrontar dichos riesgos ha de ser una prioridad. Y, para conseguirlo, es esencial adoptar un enfoque sistemático que asegure que todos los riesgos potenciales se identifiquen, comprendan y gestionen de forma adecuada.

Ahora bien, ¿qué pasos deben seguir las empresas?

  1. El primer paso consiste en identificar el tipo de riesgo que amenaza a la compañía, que puede ser interno o externo, como ya hemos explicado.
  2. A continuación, es necesario conocer qué riesgos son los de mayor importancia, en vistas a priorizarlos. Evidentemente, los recursos de la empresa son limitados, por lo que deben concentrarse los esfuerzos en los riesgos de mayor importancia.
  3. En tercer lugar, recomendamos ampliar sus opciones de proveedores. Depender de un pequeño número de proveedores incrementa la exposición de la empresa al riesgo, especialmente cuando se produce una interrupción como la sufrida a principios del 2020.
  4. Por otro lado, se debe explorar la salud de los proveedores actuales y futuros, así como establecer vías alternativas.
  5. Trate a sus proveedores como trata a los socios, y trabaje con ellos para identificar los riesgos de la cadena de suministro y cómo mitigarlos.
  6. Revise con frecuencia su plan de gestión de riesgos de la cadena de suministro con regularidad.
  7. Y, por último, se tiene que hacer uso de la automatización, con el objetivo de mejorar la velocidad y precisión de la toma de decisiones en torno a la cadena de suministros.

Todo ello, en vistas a evitar los riesgos existentes en la cadena de suministros. Y, por supuesto, de cara a solventar eficazmente los problemas que puedan surgir en la próxima crisis. Si le interesa saber más sobre la gestión de riesgos desde el Consejo le animamos a leer este interesante artículo de Ana Plaza.

Adicionalmente, destacamos la importancia de aprender de los errores cometidos en la cadena de suministros, en vistas a adaptar la gestión de riesgos de la empresa. Y, por último, recordamos la importancia de contar con las soluciones adecuadas, como las que ponemos a su disposición desde Diligent. Descubra más sobre las soluciones para los equipos de operaciones que incluye una solución de gestión de riesgos.

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