Gestión de crisis

Cómo gestionar un Consejo de Administración en tiempos de crisis

La gestión de los consejos es una tarea complicada, debido en gran medida a la elevada complejidad que supone la adecuada gestión de estos, así como la rápida evolución de los mercados, que repercute constantemente en las empresas y, en consecuencia, en los consejos.

Sin embargo, cuando nos referimos a la gestión de un Consejo en época de disrupción, la dificultad es aún mayor, siendo necesario aplicar una serie de medidas con las que lograr alcanzar la máxima eficiencia.

Señalamos que el buen funcionamiento del Consejo no es una tarea sencilla, por lo que es necesaria la total implicación por parte de todos los trabajadores y órganos de la empresa, especialmente de aquellos de mayor influencia, lo que supone un reto adicional que afrontar a los ya presentes en la agenda de los consejeros.

La importancia de adaptarse

Como hemos señalado, gran parte de la culpa está relacionada con la constante evolución económica, política y social de los mercados, que claramente dificulta la gestión empresarial. Es fundamental poder adaptarse a estos cambios con rapidez, por lo que no deben descuidarse de este aspecto los consejeros.

El riesgo operacional

El riesgo operacional es posiblemente el más complicado e importante de todos, por lo que es necesario prestar atención a este para la correcta gestión de los consejos. Para ello, es necesario invertir en un buen gobierno capaz de gestionar el riesgo.

Dotar de independencia a los consejeros

La independencia de los consejeros es un aspecto clave para toda empresa, sin embargo, en muchas ocasiones no es posible lograr esta libertad del Consejo entre otras cuestiones, debido a la cercanía o relación de los consejeros con el management.

Está relación genera en muchas empresas “subordinación” del consejo, siendo esta una situación que debe revertirse de la manera más rápida posible. Para ello, el primer paso que ha de establecerse es la creación de una Comisión de Nombramientos, en caso de que esta no exista en la empresa, quedando entre las tareas de esta comisión la elección de los miembros del Consejo. Así, se garantiza la independencia de los consejeros, clave para el buen devenir empresarial.

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Establecer el papel de las comisiones de auditoría

En cuarto lugar, destacamos que el papel de las comisiones de auditoría, el cual va más allá de las que su propio nombre indica, pues también desempeñan un papel fundamental en cuanto a la gestión de riesgos.

A consecuencia de las últimas crisis económicas, unido a el incremento de ataques cibernéticos a empresas de gran tamaño, este papel de la auditoría ha adquirido una mayor relevancia.

Composición, funcionamiento y estructura de un Consejo disruptivo

Composición del Consejo

La composición de un Consejo no ha de establecerse a la ligera, pues puede generar una situación disruptiva cuando el número y perfil de consejeros se aleje del adecuado. Por lo tanto, debemos prestar especial atención a estos dos aspectos:

Respecto al número de consejeros que mejor está funcionando en las empresas, este equivale a 10 o 15 personas, en base a las necesidades de cada empresa. En cuanto al perfil de estos, se debe buscar la contratación de perfiles muy diferentes, garantizando de esta manera que el órgano englobe varios criterios.

Aquellos Consejos disruptivos que no cumplan con una composición similar a esta, deben trabajar para lograr hacerlo.

Funcionamiento del Consejo

Un Consejo disruptivo debe comenzar por asentar las bases con las que lograr que dicho funcionamiento sea el adecuado. Para ello, existen diferentes acciones que han de llevarse a cabo. La primera de ellas consiste en definir claramente cuáles son la misión y dimensión del Consejo, de tal manera que las diferentes tareas se lleven a cabo acorde a estos dos aspectos previamente definidos.

Adicionalmente, es fundamental lograr la total implicación a la empresa por parte de los consejeros.

Estructura del Consejo

En cuanto a la estructura, el principal aspecto a tener en cuenta es la delimitación de las funciones de cada persona, de tal manera que no puedan surgir conflictos como consecuencia del rango de actuación de cada uno de ellos.

Destacamos además que no debe restringirse la estructura a las empresas grandes, puesto que se trata de un aspecto de igual relevancia para todas las empresas, independientemente del tamaño de estas.

Cumplimiento de la normativa

El último aspecto fundamental que destacamos en el funcionamiento de los consejos es el cumplimiento de las normas por parte del equipo directivo. Para lograr la eficiencia en esta área es necesario establecer un código de conducta claro, que sirva como referencia ante cualquier situación criticable. Redactar este código de conducta permite eliminar toda confusión futura relacionada con este.

A modo de conclusión, señalamos que la disrupción en la que se encuentran muchos Consejos hace que la aplicación de estas u otras medidas se convierta en requisito indispensable para garantizar el buen funcionamiento de estos, alcanzando de esta manera los objetivos previstos.

PROCESOS, CONSEJOS Y HERRAMIENTAS PARA GESTIONAR LA CRISIS

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