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Por qué y cuándo renovar su junta directiva

No todos los directores están satisfechos con el rendimiento de sus colegas. Más de un tercio de los directores piensa que se debe reemplazar a alguien de su junta directiva, según los resultados de 2016 Annual Corporate Directors Survey (Encuesta anual de directores corporativos de 2016) realizada por PricewaterhouseCoopers. En el estudio de PwC, que ofrece información actualizada sobre los problemas que los directores consideran que más afectan el rendimiento de una junta directiva, para algunos de los encuestados, las deficiencias como la falta de preparación y de experiencia constituyen la principal fuente de sus preocupaciones, mientras que para otros lo son la edad y la tendencia a rebasar los límites.

De todo ello surge la pregunta: ¿Cómo saber cuándo es el momento indicado para renovar su junta directiva?

El Harvard Law School Forum on Corporate Governance and Financial Regulation (Foro de la Escuela de Derecho de Harvard sobre gobernanza corporativa y regulación financiera) se refirió a la renovación de las juntas directivas como “un tema controvertido”, y aconseja a las empresas que cotizan en bolsa considerarla en el contexto de las autoevaluaciones, la planificación de sucesiones y la participación de los accionistas. Con el fin de conformar y mantener juntas directivas eficaces, a continuación exponemos tanto algunos de los factores que afectan la renovación de una junta directiva como cuándo deberían las empresas buscar nuevos directores.

¿Por qué es necesario renovar las juntas directivas?

Casi el 70 % de los inversionistas institucionales y los miembros de la comunidad corporativa que encuestó el Institutional Shareholder Services Inc. (ISS) estuvo de acuerdo en que un número elevado de directores con permanencia extendida es “fuente de preocupación”. Según el ISS, se cree que las permanencias extendidas no permiten la introducción de nuevas habilidades, tales como gerencia de productos, mercadotecnia y resolución de conflictos, y que además pueden estancar la diversificación de los miembros. Una renovación, por otra parte, permite que las empresas realicen mejoras.

Cuando sea hora de renovar, comience por determinar las necesidades de la empresa.

“Si cuenta con directores llenos de energía, que entienden las dificultades y que son productivos en las reuniones de los comités, no hay necesidad de renovar”, asegura Joseph DePaolo, presidente y director ejecutivo de Signature Bank y también director, a la publicación American Banker. Sin embargo, queda algo por decir en relación con los nuevos puntos de vista. Cuando Chipotle agregó cuatro miembros nuevos a su junta directiva en diciembre, su fundador, presidente y director ejecutivo, Steve Ells, fue citado textualmente en una nota de prensa diciendo que la empresa había ganado “el control, la responsabilidad y el liderazgo necesarios para seguir esforzándonos por volver a hacer que Chipotle sea el líder que ha sido durante gran parte de nuestra historia”. Estos nuevos directores no llegaron para cambiar radicalmente el modelo de negocio de la empresa, sino para mantener el ímpetu de Chipotle.

Como se evidenció, agregar y reemplazar directores ofrece la oportunidad de intensificar la diversidad de la junta directiva, y las ganancias. Agregar mujeres a una junta directiva, por ejemplo, puede mejorar el retorno de las ventas, según la actual investigación conducida por Catalyst, una organización sin fines de lucro que se dedica a expandir las oportunidades de negocio para las mujeres. Catalyst también ha indicado que existe una relación entre un número mayor de mujeres en las juntas directivas y una mejora en el crecimiento de las acciones.

¿Cuándo deberían considerar las juntas directivas una renovación?

Independientemente de que el objetivo sea mantener el nivel de satisfacción existente de su junta directiva o mejorarla, el momento ideal puede variar.

Las renovaciones de algunas juntas directivas han sido impulsadas por la necesidad de un cambio producido por un acontecimiento corporativo importante. Tal fue el caso de Wells Fargo. Según informa Reuters, muchos accionistas presionaron para que la empresa de servicios financieros reestructurara su junta directiva, la cual, según Reuters, ellos percibían que estaba respondiendo con lentitud al escándalo que involucraba a dos millones de cuentas bancarias y de tarjetas de crédito fraudulentas. En este tipo de situaciones, agregar o reemplazar miembros de la junta directiva puede ayudar a una empresa a normalizarse.

En algunos casos, las nuevas designaciones en una corporación obligan a que se produzca una renovación de la junta directiva. En 2015, un grupo de accionistas solicitó a McDonald’s que se sometiera a una “renovación profunda” de su junta directiva después de que la cadena de comida rápida reemplazara a su presidente y director ejecutivo y agregara a un nuevo director. El periódico Chicago Tribune informa que si bien el director ejecutivo del grupo de inversión se refirió a la incorporación del nuevo miembro de la junta como “un paso positivo”, también manifestó que McDonald’s, de la que también se dijo que tenía un número importante de directores de larga data, necesitaba “revisar de inmediato su rendimiento y su culpabilidad” y agregar directores de fuera de Illinois, lugar donde se encuentra la sede principal de la cadena de restaurantes. Algunas veces, algunas nuevas adiciones pueden ser el factor que impulse un cambio mayor.

El proceso de renovación de la junta directiva no es nada diferente al de conformar su primera junta de directores. Tome decisiones que estén orientadas a maximizar los beneficios para su organización y cuyos resultados puedan ser positivos tanto para la empresa como para sus directores.

 

 

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