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Autoevaluación de la junta directiva 101

Las autoevaluaciones de la junta directiva ofrecen una oportunidad para analizarlo todo, desde la manera en que se estructura una junta directiva hasta el desempeño de los directores, con el propósito de identificar áreas que requieran mejoras y equipar a la junta directiva para que cumpla las metas de la empresa de manera óptima.

Si bien la autoevaluación de la junta directiva ya es prioridad en muchas empresas, hay quienes se preguntan cuál es la mejor forma de empezar. La siguiente guía está diseñada para ayudarlo a enfocarse en los aspectos de su junta directiva que debe evaluar y en cómo aplicar los resultados para alcanzar el éxito en el futuro.

Composición de la junta directiva

Conformar una “junta directiva sólida y cualificada” —además de evaluar su desempeño— es el ítem que encabeza la lista de las mejores prácticas de gobernanza corporativa del bufete de abogados McInnes Cooper. Entonces, ¿qué debería buscar al momento de evaluar la composición de su junta directiva?

Según el Harvard Law School Forum on Corporate Governance and Financial Regulation (Foro de la Escuela de Derecho de Harvard sobre gobernanza corporativa y regulación financiera), las juntas directivas y los comités de gobernanza corporativa deben “pensar de forma crítica” acerca de las habilidades y atributos de los directores existentes, y considerar la forma en que estos aspectos se relacionan con la supervisión de la empresa.

Si bien la combinación correcta de habilidades puede variar entre distintas juntas directivas en función de factores tales como el sector y los objetivos de la empresa, el documento del Foro de la Escuela de Derecho de Harvard indica que las juntas directivas con alto rendimiento generalmente requieren varios factores: “directores ágiles que puedan aprender conceptos con rapidez, que sean pensadores fuertemente independientes que conscientemente eviten el pensamiento de grupo y sean capaces de retar a la gerencia, a la vez que contribuyan a crear un ambiente productivo y armonioso entre colegas en la sala de la junta directiva”, y “directores con trayectorias diferentes… que comprendan cómo la estrategia de la empresa se ve afectada por las tendencias emergentes en los campos económico y tecnológico”.

Las empresas y sus administradores pueden utilizar estas características y criterios para evaluar a la junta directiva existente y su cultura, pero además estos son útiles para crear una estrategia relacionada con las futuras designaciones de la junta directiva, sea que planifique agregar nuevos directores, ampliar el tamaño de la junta u ocuparse de su renovación (¿enlace a una publicación sobre renovaciones de juntas directivas?)

Además de analizar las habilidades y competencias de los directores, las empresas pueden emplear la autoevaluación como una oportunidad de garantizar que su junta directiva sea suficientemente diversa. De acuerdo con la Encuesta anual de directores corporativos de 2016 de PricewaterhouseCooper, el 96 % de los directores están de acuerdo en que la diversidad es importante; sin embargo, la firma global de búsqueda de ejecutivos Spencer Stuart halló que en 2015 las mujeres representaban tan solo el 20 % de las juntas directivas de las empresas del S&P 500. Mientras tanto, una investigación de Catalyst, organización sin fines de lucro dedicada a crear diversidad en el lugar de trabajo, demostró que las organizaciones en las que la mayoría de los miembros de las juntas directivas eran mujeres experimentaron un mayor retorno sobre las ventas y sobre el capital invertido, en comparación con las juntas directivas que incluían pocas mujeres como directoras.

Efectividad de la junta directiva

Cuando se trata de evaluar la efectividad de su junta directiva, el recurso de consultoría Boardroom Metrics recomienda que las empresas hagan las siguientes preguntas:

  1. ¿Las habilidades y la experiencia de los miembros de la junta directiva se corresponden con la dirección estratégica y el plan trazado por la organización?
  2. ¿La información que recibe la junta directiva respalda su capacidad para evaluar riesgos, definir la dirección y liderar la organización?
  3. ¿La junta directiva y los directores de los comités proporcionan un liderazgo efectivo?
  4. ¿Los procesos de la junta directiva hacen posible que la recolección de conocimiento, la toma de decisiones, la planificación y la ejecución de las decisiones de la junta directiva se realicen con eficiencia?
  5. ¿La junta directiva trabaja bien como equipo y con la gerencia?

Centrarse en las causas del rendimiento ineficiente puede ayudar a una empresa a identificar las áreas específicas que más requieren atención. Podría ser, por ejemplo, que los miembros de su junta directiva estén poco comprometidos. En ese caso, una renovación de la junta directiva sería sin duda alguna la solución ideal.

Quizá sus directores podrían beneficiarse de una mejor comunicación con el equipo de altos ejecutivos. O es posible que un sistema desactualizado para compartir documentos y minutas de la junta directiva esté afectando negativamente la eficiencia. En cualquier caso, los resultados de la evaluación de la efectividad de su junta directiva determinarán los pasos siguientes.

Proceso de las reuniones de junta directiva

Si descubre que las reuniones de su junta directiva no son tan efectivas como deberían, entonces es posible que el proceso de las reuniones sea responsable de ello.

En un artículo titulado “8 Ways to Better Board Meetings” (8 maneras de mejorar las reuniones de junta directiva), publicado por CompassPoint, una oficina nacional sin fines de lucro dedicada al liderazgo y la estrategia, la directora de proyectos sénior de la empresa, Marla Cornelius, explicó la importancia de maximizar las reuniones de junta directiva.

“El trabajo de los miembros de la junta directiva es muy complejo, y por su naturaleza, requiere una intensa colaboración”, escribió Cornelius. “Sacar el máximo provecho de las reuniones de junta directiva no es tan solo un buen hábito al que se debe aspirar; es esencial para lograr una buena gobernanza, un fuerte liderazgo y organizaciones prósperas”.

Cuando los procesos de las reuniones son un asunto problemático, adoptar un software para juntas directivas con el fin de optimizar las comunicaciones y fortalecer la colaboración, puede ser de ayuda. Entre otras cosas, herramientas como esta permiten que los directores y administradores perfeccionen la manera en que se elaboran y distribuyen las minutas de las reuniones de sus juntas directivas.

CompassPoint mencionó a los paquetes de material de junta directiva como la principal herramienta para mejorar las reuniones de junta directiva al incrementar la participación de los miembros y aprovechar al máximo la “sabiduría colectiva” de la junta directiva. Cuando las empresas transfieren este material por Internet, acompañado de una agenda de reuniones de junta directiva, los miembros de la junta pueden acceder a los documentos relacionados con las reuniones desde cualquier lugar del mundo. Esto a su vez hace que a los miembros les resulte más fácil prepararse y —tal como lo afirma CompassPoint— “enfocarse en el tema adecuado en el momento apropiado”.

La comunicación entre la gerencia corporativa y la junta directiva

Una evaluación de la junta directiva no estaría completa si no se evalúa la forma en que interactúan la junta directiva y la gerencia ejecutiva de la empresa, debido a que ello juega un papel muy importante para garantizar que una junta pueda lograr sus objetivos y llevar a cabo su misión de construir y mantener una empresa exitosa. En cuanto al tema de crear una mejor relación entre la junta directiva y el presidente y director ejecutivo, la revista Trustee escribe: “Una buena comunicación entre la junta directiva y el presidente y director ejecutivo es esencial, y ello se aplica tanto a la sustancia como al estilo”.

De igual forma, un artículo publicado por The Markkula Center for Applied Ethics (Centro Markkula para la ética aplicada) de la Universidad de Santa Clara afirma: “Para que una empresa funcione con eficiencia, el equipo de gerencia y la junta de directores deben estar coordinados de manera general”. Naturalmente, ello no puede ocurrir a menos que las líneas de comunicación estén abiertas y que todas las partes puedan interactuar con efectividad.

Para evaluar la relación entre su presidente y director ejecutivo y su junta directiva, explore si los miembros de la junta directiva y la gerencia son capaces de sostener discusiones productivas en las cuales todos los involucrados se sientan cómodos expresando sus opiniones. Además, es importante determinar el grado en que el presidente y director ejecutivo y la alta gerencia están abiertos a aceptar los resultados de las decisiones tomadas por la junta directiva.

El consejo de la revista Trustee es “apuntar a la creación de una cultura de confianza donde sea seguro disentir, pero en la que todos entiendan que una vez que se haya tomado una decisión en equipo, todos deben apoyarla sea que estén de acuerdo con ella o no”.

Cuando las empresas aceptan el proceso de autoevaluación de la junta directiva y utilizan sus hallazgos para conformar una junta directiva más funcional, pueden beneficiarse en gran medida. Cuando inicie la evaluación de su junta directiva y se comprometa a realizar evaluaciones en el futuro, recuerde siempre estos aspectos fundamentales de la estructura, el desempeño y la funcionalidad de la junta directiva.

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