Tendencias en la composición de las juntas directivas por mayores responsabilidades legales para los miembros

Según una encuesta publicada por PWC México, seis de cada diez directores aseguran conocer “mucho” de sus obligaciones en la Ley General de Sociedades Mercantiles. Pero sólo tres de cada diez conocen sus implicaciones en el Código Penal y otras disposiciones relacionadas con delincuencia organizada.

En un entorno fiscal cada vez más blindado, resulta de vital importancia conocer los riesgos, deberes y responsabilidades que implica ser miembro de una junta directiva, así como atender los tres deberes:

Deber fiduciario: actuar en el mejor interés de los accionistas, los terceros interesados y la empresa.

Deber de lealtad: maximizar la riqueza de todos los accionistas por igual.

Deber de diligencia: actuar con el mismo cuidado que se tendría en los negocios propios.

Es un reto conformar una junta directiva, pues se requiere que sus miembros tengan un alto compromiso con los intereses de la compañía, valores y principios éticos, conocimientos técnicos, experiencia y prestigio profesional; pero, sobre todo, claridad en sus deberes de licitud, o cumplimiento de la ley, que es obligatorio.

Reformas a los marcos legales hacen responsables a directores por:

  • Omisiones en materias fiscales, penales, de competencia económica, anticorrupción y prevención de operaciones ilícitas
  • Acciones específicas para instituciones de crédito, de seguro y finanzas
  • Acciones de empresas públicas reguladas por la ley del mercado de valores