Diversidad en la esfera de decisiones: un paso obligado hacia un mejor gobierno

Acerca del Libro Blanco

En una junta directiva, la heterogeniedad y la diversidad son clave. En los últimos años, la incorporación de mujeres en puestos estratégicos ha incrementado los ratios de utilidades de las compañías que comprenden que, en la conformación de un directorio exitoso, las barreras invisibles deben derribarse.

En la Unión Europea se espera lograr, para 2020, una participación del 40% de las mujeres en sus juntas directivas, en Estados Unidos hay 17.9% de mujeres en las compañías de Fortune 1000, y el MSCI World Index reporta que las compañías con un fuerte liderazgo femenino generaron un retorno sobre capital del 10.1% anual, en comparación con el 7.4% del resto. Una mayor apertura está en camino y demuestra que la tendencia es irreversible.

La pregunta no es por qué incluirlas, cuando se hace evidente que su presencia incentiva un mejor balance en las juntas directivas de alto desempeño, sino qué se pierde al no tenerlas.